fbpx

Tus Noticias Tecnológicas

* Todas las posts están patrocinadas

Protección de Datos estudia el encaje en España de Ring, el timbre inteligente de Amazon

TimbresLa Agencia está investigando si el uso por parte de un negocio del videoportero cumple con la normativa y no invade el derecho a la privacidad de terceros

Los videoporteros automáticos Ring Doorbell, de Amazon, se enfrentan a su primera prueba de fuego en España. Estos dispositivos, muy populares en EE UU, están bajo la lupa de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), según ha podido saber EL PAÍS. La AEPD decidió admitir a trámite una reclamación interpuesta no contra Ring, sino contra un negocio que usaba el timbre inteligente de Amazon. El resultado de las pesquisas del organismo puede ser determinante para el futuro del dispositivo en el mercado español, ya que si el proceso acaba en sanción puede producirse una cascada de denuncias similares.
 
Ring Doorbell es un pequeño aparato que se instala en la puerta de entrada de casa a modo de timbre. Consta de un botón, el timbre, y de una videocámara. Esta se activa cada vez que detecta movimiento enfrente de ella o cuando alguien llama a la puerta. En este último caso, el usuario puede ver desde su móvil o tableta quién es el visitante, hablar con él y hasta abrirle la puerta, en caso de que el sistema se conecte a la cerradura. Las grabaciones se pueden compartir y se conservan durante un tiempo que, en función de la suscripción que pague el usuario, puede llegar a los seis meses. El producto es muy popular en EE UU, donde en 2020, dos años después de salir a la venta, ya se habían colocado millón y medio de unidades. Preguntada por este periódico, la compañía prefiere no dar datos sobre cuántos dispositivos se han vendido hasta ahora en España.
Desde el punto de vista jurídico, su uso plantea una duda clave: ¿qué sucede con la gente que queda registrada por la videocámara sin su consentimiento? La Agencia tiene ahora mismo abiertas actuaciones previas de investigación precisamente por eso. En la jerga jurídica eso significa que está en proceso de analizar si existen indicios de infracción suficientes para la apertura de un procedimiento sancionador contra el negocio (no contra Ring). En caso de que no los haya, la reclamación se archiva; en caso de que sí, se abre el procedimiento sancionador, contra el que cabe reclamar.
 
“Si se demuestra que la cámara no enfoca más allá de la distancia corta, no creo que tenga problemas ni el negocio denunciado ni Ring”, señalan fuentes jurídicas a propósito de la investigación. El problema planteado se asemeja a cuando se instala una cámara de seguridad dirigida a la calle en vez de a la puerta: se acaba sancionando el mal uso del dispositivo, no al aparato ni al fabricante.
 
La compañía tecnológica comprada por Amazon ya ha sido llevada a los tribunales en otras ocasiones en Europa. Una juez dio la razón el año pasado a una ciudadana de Oxfordshire, Inglaterra, que denunció a su vecino por haberla grabado con un videoportero Ring. Se quejó de que el dispositivo enfocaba a su garaje y parte de su jardín. El juez consideró que, efectivamente, la cámara del timbre inteligente “invadía injustificadamente” su derecho a la privacidad y multó al vecino. Amazon sacó un comunicado subrayando que sus clientes debían asegurarse de usar los productos con arreglo a la ley.
 
Esa es la respuesta de la compañía a la pregunta de si sus productos pueden suponer una amenaza a la privacidad de terceros: todo depende del uso que hagan de ellos sus clientes. “Desde Ring recomendamos fuertemente a nuestros usuarios que respeten la privacidad de sus vecinos y cumplan con las leyes aplicables al usar su dispositivo. Los productos Ring no están diseñados para capturar la propiedad o las áreas públicas de otra persona”, subrayan fuentes de la tecnológica. “Los clientes de Ring son, en última instancia, los responsables de utilizar sus dispositivos de forma adecuada, evitando los espacios públicos y las propiedades vecinas, si es necesario”, añaden.
 
La excepción americana
En EE UU, en cambio, la jurisprudencia defiende que cualquiera pueda grabar lo que guste siempre que esté dentro de su propiedad. Ante la ausencia de una ley federal de privacidad, el equivalente al europeo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), es muy difícil conseguir que se retire la publicación en redes sociales de cualquier grabación a menos que se demuestre que hayan producido pérdidas económicas a algún particular, según recoge Wired.
 
Europa es para Ring “un mercado prioritario”. Aunque los portavoces de la compañía no dan datos de ventas de sus dispositivos a uno y otro lado del Atlántico, sí dejan entrever su confianza en crecer en Europa. También niegan que Ring Doorbell esté diseñado exclusivamente para las viviendas unifamiliares, muy frecuentes en EE UU.
 
La tecnológica comercializa en ese país productos que no han llegado a Europa. Entre ellos la aplicación Neighbors, que permite crear una comunidad de vecinos en la que se intercambian alertas y comparte información con otros usuarios de dispositivos Ring. El año pasado se puso a la venta también en EE UU Always Home Cam, una cámara-dron que se desplaza por el hogar en rutas predefinidas.
 
Pero la mayor polémica en la que se ha visto envuelta la empresa tiene que ver con la filtración de grabaciones de las cámaras Ring a la policía en EE UU. Las estimaciones de los medios de ese país van desde los 400 hasta los 1.771 departamentos de policía que cuenta el portal CNET), que habrían recibido de forma gratuita cámaras Ring y la posibilidad de solicitar a los particulares las grabaciones que les interesen. “La policía solo tiene acceso a las grabaciones de video de los clientes si un cliente tiene un Plan Ring Protect opcional y elige descargar y compartir las grabaciones”, matizan fuentes de la compañía. Según publicó Politico hace dos semanas, en cambio, Amazon entregó imágenes de sus timbres inteligentes sin el consentimiento de sus dueños al menos 11 veces en lo que va de año.
 

Microsoft